jueves, 23 de junio de 2016

SONETO EN TINTA CHINA


Puedo hacer de mi   lengua un plumín  fino
Y dibujar como el hombre de las cavernas
Flechas, toros, pájaros, la canoa el río
Con la tinta china que inventa tu entrepierna.

Y dejar mis garabatos navegar a su suerte
sin brújula, timonel ni grumete que los vea
sin memoria del olvido ni temor a la muerte
rendidos sin culpa al  misterio de tu marea.

Me nació este arte y sé que a ti te lo debo
No tuve otro pulso que  el latido de tus venas
Y fue tu respiración la que me enseñó a dibujar

Te nombran mis labios y en mi alma te llevo.
Al mirarnos se esfuman los temores y las penas
Y vamos a la deriva por nuestro río hacia el mar.