lunes, 1 de enero de 2024

LEONA

-¿Otro tatuaje?

- Sí. Una leona...

-¿Un león?

-No, una leona.

-¿Y el que se hizo antes, qué era?

- No sé cómo explicarte...Es más abstracto.

-Una mierda, querés decir...

-No, es lindo.

-Y bue.... Entonces no te hagas drama por el león.

-No, es demasiado, es muy chica. La leona es más grande y no está bueno que tatuarse se le haga un hábito.

-¿Una cabeza de León con la melena?

-¡Una leona! ¿No entendes la diferencia?

-Vos tenés la culpa.

-¿Qué culpa?

-Le dejas hacer lo que quiera. ¡Vos le pagaste el tatuaje anterior!

-Sí es por pagar, vos nunca vas a tener la culpa...

-Vos no sabés decir que no.

-Ya le dije que no.

-Y para qué me jodés.. 

- No te jodo. Es tu hija también y no es una cuestión de culpa.

-¿No?

-No, tiene 16 años y son cosas de su edad que no sabemos cómo manejar.

-Bueno  pensemos.

-Qué querés pensar.

-¿Por qué se quiere tatuar?

-Para verse distinta, para definir su identidad, porque se tatúan casi todas.. 

- Hace 20 años,  si te tatuabas, era heavy,,  no conseguías laburo por tumbero, pero ahora...

- Ahora lo distinto es no tatuarse...

-¡Claro! ¡Hay que decírselo! ¡Mandale un whatsapp!!!

-Me jodés...

-¿Por qué?

-¿Vos pensás que va a cambiar de idea por un mensajito?

-Bueno, decile...

-Sí, hablo siempre con ella...

-A mi no me da bola.

- Vos no le das bola ni le dedicas tiempo.

-No empecemos...

-Sí, mejor no. Ya le voy a hablar. Y está vez voy a sostener el NO.

-¡No es No!

- ¡Qué gracioso! Igual va a ser NO porque el tatuaje que se quiere hacer vale  50 lucas y no se los pienso dar.

-¡Hubieras empezado por ahí! 


....... 


-¡Hola mami!

- Hola. ¡ Qué contenta que estás!

- SI. Contenta y sorprendida.

-¿Por qué?

-Por papi. ¿Vos hablaste algo con él?

-No...¿qué pasó?

-Mirá -dijo mostrándole el antebrazo- ¡Mi leona! ¿No es lindo? Papá me acompañó y me lo pagó.  Dijo que quería ver como era el lugar donde me lo hacían. 

-¿En serio?

-¡Sí! Y él también se hizo uno. ¡Gracias ma!

Se le colgó del cuello antes que pudiera decir algo de su enojo y la vio tan feliz que sólo sonrió.  

Media hora después le llegó el mensaje del padre pidiéndole pagar el tatuaje a medias. "Si querés lo descuento de los alimentos".

"¿También querés que ponga plata para el tuyo?", respondió ella y apagó el teléfono. 

-¿Pasa algo, mami?

-No, linda, no pasa nada. Está genial tu leona.  ¿Te duele?

-Muy poco.

-Bueno, descansá un poco. ¿Querés que te prepare algo para comer?

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